Investigaciones presentadas en la Universidad Nacional evidencian que la formación docente, las prácticas pedagógicas y la participación de las niñas en las áreas STEM continúan marcadas por estereotipos de género. Especialistas plantean que avanzar hacia una educación más inclusiva requiere transformar la enseñanza desde la primera infancia.

La igualdad entre mujeres y hombres no se construye únicamente mediante leyes o políticas públicas. También depende de lo que ocurre cada día en las aulas. Bajo esa premisa, especialistas reunidas en la Universidad Nacional (UNA) analizaron distintas iniciativas orientadas a incorporar el enfoque de género en la educación costarricense, con el propósito de reducir estereotipos, ampliar oportunidades para niñas y adolescentes y fortalecer prácticas docentes más inclusivas.

Las experiencias fueron presentadas durante la mesa redonda «Construyendo el cambio: buenas prácticas en la inclusión del enfoque de género en educación», organizada por el Centro de Investigación y Docencia en Educación (CIDE), en la que académicas de distintas universidades expusieron investigaciones y proyectos orientados a transformar la educación desde la primera infancia hasta la formación universitaria.

Durante la apertura de la actividad, la vicedecana del CIDE, Susana Jiménez Sánchez, subrayó que incorporar el enfoque de género es una condición necesaria para construir espacios educativos inclusivos y equitativos. Señaló que las instituciones educativas enfrentan el reto de garantizar entornos en los que todas las personas puedan desarrollarse libres de discriminación y estereotipos.

Uno de los proyectos presentados expuso la realidad que enfrentan los centros de educación preescolar. La investigadora Miroslava Bonilla Cabañas, del Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia (INEINA), compartió avances de una investigación iniciada en 2022 sobre la igualdad de género en la educación preescolar, realizada en escuelas públicas de los cantones heredianos de Barva, San Isidro y San Rafael.

Los resultados preliminares evidencian desafíos importantes para el sistema educativo. El 76 % del personal docente participante indicó no haber recibido formación para promover la igualdad de género, mientras que la investigación identificó un uso frecuente de lenguaje sexista en las aulas y una presencia predominante de personajes masculinos en cuentos, juegos y materiales pedagógicos. Además, únicamente una de las doce docentes observadas aplicaba estrategias específicas para promover relaciones igualitarias entre niñas y niños.

Para las investigadoras, estos hallazgos evidencian que la reproducción de estereotipos comienza desde los primeros años de escolaridad y que la formación docente constituye un componente indispensable para avanzar hacia una educación más inclusiva.

La promoción de la igualdad también requiere ampliar las oportunidades de participación de las niñas en disciplinas tradicionalmente masculinizadas. Con ese propósito, la académica Geisel Alpízar Brenes, de la Escuela de Matemática del Tecnológico de Costa Rica (TEC), presentó el proyecto Niñas Súper Científicas, una iniciativa que busca despertar el interés de los estudiantes de Primaria por las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

El proyecto desarrolla talleres presenciales, conversatorios virtuales y retos educativos en los que participan no solo las estudiantes, sino también sus familias, docentes y comunidades educativas. La propuesta pretende reducir los sesgos de género que históricamente han limitado la participación femenina en las carreras científicas y tecnológicas.

Otra de las iniciativas expuestas fue el trabajo del Laboratorio de Didáctica e Innovación de las Ciencias Exactas y Naturales (LADICIEN), de la Universidad Nacional. La académica Adriana Zúñiga Meléndez explicó que este espacio impulsa metodologías activas de enseñanza y procesos de actualización profesional dirigidos al personal docente de secundaria y de educación superior, e incorpora temas relacionados con la discapacidad, los derechos humanos y la inclusión.

Las experiencias compartidas durante la jornada coinciden en que la igualdad de género en la educación no depende únicamente de la modificación de los contenidos curriculares. También exige revisar los materiales educativos, las formas de comunicación en el aula, las metodologías de enseñanza y las oportunidades que niñas y niños reciben para desarrollar plenamente sus capacidades, sin condicionamientos asociados al género.

Diversas organizaciones internacionales, entre ellas la UNESCO y ONU Mujeres, han señalado que la educación constituye uno de los principales instrumentos para prevenir la discriminación y reducir las desigualdades entre mujeres y hombres. En ese contexto, fortalecer la formación docente y promover prácticas pedagógicas inclusivas constituyen una estrategia clave para avanzar hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, relacionado con la igualdad de género, y del Objetivo 4, que promueve una educación inclusiva, equitativa y de calidad.

La Universidad Nacional considera que las iniciativas presentadas en esta mesa de diálogo constituyen ejemplos de cómo la investigación académica puede traducirse en herramientas concretas para transformar las prácticas educativas. Desde la sensibilización en educación infantil hasta el impulso de vocaciones científicas entre las niñas, las especialistas coincidieron en que construir una educación libre de estereotipos es una condición indispensable para formar generaciones capaces de convivir en sociedades más igualitarias.

Referencias

Universidad Nacional. (2024, junio). UNA promueve la inclusión de género en la educación. UNA Comunica. https://www.unacomunica.una.ac.cr/index.php/junio-2024/5390-una-promueve-la-inclusion-de-genero-en-la-educacion

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. (2020). Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2020: Inclusión y educación: Todos y todas sin excepción. UNESCO.

ONU Mujeres. (2023). La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas en la educación. ONU Mujeres.