La histórica integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora murió a los 95 años tras dedicar gran parte de su vida a exigir la verdad y la justicia para las víctimas de la dictadura argentina. Su nombre quedó ligado a una de las luchas más emblemáticas de América Latina en defensa de los derechos humanos.
Lidia Estela Mercedes Miy Uranga, conocida popularmente como Taty Almeida, falleció el pasado 14 de junio a los 95 años, dejando un legado inseparable de la búsqueda de justicia para las personas desaparecidas durante la última dictadura militar argentina.
Su historia cambió para siempre en 1975, cuando su hijo Alejandro Almeida fue secuestrado a los 20 años. Desde entonces permaneció desaparecido. Lo que comenzó como la búsqueda de un hijo se transformó en una trayectoria de décadas dedicada a la defensa de los derechos humanos y a la construcción de la memoria colectiva en Argentina.
Almeida se convirtió en una de las referentes más reconocidas de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, organización integrada por mujeres que, frente al terrorismo de Estado, rompieron el silencio impuesto por la represión y llevaron sus reclamos a las plazas, a los tribunales y a la conciencia pública.
Su voz acompañó durante años las demandas de verdad y justicia impulsadas por los familiares de personas desaparecidas. Participó activamente en actividades de memoria histórica, actos públicos, espacios educativos y movilizaciones orientadas a mantener viva la exigencia de justicia por los crímenes cometidos durante la dictadura.
Más allá de la búsqueda de su hijo, Almeida defendió de manera constante los valores democráticos, los derechos humanos y la importancia de preservar la memoria histórica como herramienta para evitar la repetición de las violaciones del pasado.
A lo largo de los años, fue reconocida dentro y fuera de Argentina por su compromiso con las causas sociales y su capacidad para transformar el dolor personal en una lucha colectiva. Su figura se convirtió en una referencia para nuevas generaciones de activistas y defensoras de los derechos humanos en América Latina.
En una de sus últimas intervenciones públicas, realizada este año, resumió el sentido de esa trayectoria con palabras que acompañaron durante décadas el trabajo de las Madres: “En mí están todas las Madres. Las madres que aún están, las que no están, pero que siempre van a seguir estando. La lucha no termina, la lucha continúa; la única lucha que se pierde es la que se abandona”.
Con su fallecimiento desaparece una de las voces más representativas de la lucha por la memoria, la verdad y la justicia en Argentina, pero permanece el legado de una generación de mujeres que convirtió la búsqueda de sus hijos e hijas en una causa universal de derechos humanos.
Referencia
Venezolana de Televisión. (2026, 15 de junio). Fallece Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora. VTV. Información difundida a través de las redes sociales institucionales.








