La Asociación de Artesanas Kaleme reúne a más de 200 tejedoras del pueblo wayuu en La Guajira, quienes venden sus mochilas y mantas a compradores de Europa y Norteamérica sin salir de su territorio.

El trabajo artesanal ha sido, durante generaciones, una extensión del trabajo doméstico no remunerado de las mujeres indígenas y rurales, atado a intermediarios que fijan el precio final y se quedan con buena parte del margen, un patrón que Artesanías de Colombia documentó al establecer que la mayoría de los artesanos del país no supera el microcomercio y que sus ingresos por la venta de artesanías quedan por debajo del salario mínimo mensual.

En Chiapas, un programa impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo busca que al menos cien mujeres indígenas artesanas aumenten sus ingresos individuales vendiendo textiles a través del comercio electrónico y fortaleciendo sus habilidades digitales para llegar a mercados de Norteamérica y Europa.

En la región amazónica de Perú, 24 mujeres del pueblo shipibo-konibo administran la Asociación de Artesanos Maroti Shobo, fundada hace más de 50 años y reestructurada en 2003 por tres tejedoras que decidieron independizarla de una gestión inadecuada. La asociación abre cada semana en la Plaza de Armas de Yaricocha y comercializa piezas elaboradas con el sistema de diseño ancestral kené, declarado Patrimonio Cultural de la Nación peruana en 2008.

La Asociación de Artesanos Kaleme nació en 2004 en el pueblo wayuu de La Guajira, en la frontera entre Colombia y Venezuela, y hoy agrupa a tejedoras que aprendieron su oficio de generación en generación, desde sus abuelas hasta las socias más jóvenes, quienes se encargan de las ventas en línea y del contacto directo con compradores en otros continentes.

En la selva central de Perú, la Asociación de Mujeres Empresarias Ashaninka Inoperanto Koya se formó durante la crisis económica que dejó la pandemia de covid-19 para sostener a las familias asháninkas y hoy produce y comercializa productos naturales bajo un nombre que, en su idioma, significa mujer trabajadora, guerrera y emprendedora.

En México, el 59.2% de las mujeres nunca usaron una computadora, una laptop o una tableta, frente al 54.6% de los hombres, una brecha que casi desaparece en las zonas rurales, donde el 77.7% de las mujeres y el 78.1% de los hombres tampoco usaron ninguno de esos dispositivos.

En Chile, el Programa Originarias de ONU Mujeres conecta a más de 300 emprendedoras y empresarias de distintos pueblos indígenas con nuevos mercados a través de una plataforma digital llamada Conectando Negocios, que reúne textiles, artesanías, alimentos, turismo y servicios en un catálogo único, con el respaldo de la empresa TECK y el objetivo declarado de fortalecer estos negocios mediante redes colaborativas. Eva Mamani, educadora intercultural y participante del programa, sostiene que la plataforma representa “una gran oportunidad para seguir avanzando en la consolidación de nuestros negocios”.

Roselia Amaya, mujer indígena mixe de 42 años y beneficiaria de la iniciativa Mujeres en Mesoamérica que impulsa Rainforest Alliance en México, participa en un proyecto de turismo comunitario ligado a la observación de aves en Totontepec, Oaxaca, y afirma que “no por ser mujer tengo menos derecho a ser emprendedora”.

La Asociación de Artesanas Indígenas Kankuama reúne a 212 mujeres del resguardo kankuamo, en la Sierra Nevada de Santa Marta, que desde 1993 tejen fique como su principal fuente de ingreso y como herramienta de resistencia económica durante los años del conflicto armado en Colombia.

La exclusión digital de las mujeres le restó mil millones de dólares al producto interno bruto de los países de ingresos medianos y bajos durante la última década, según cifras de ONU Mujeres retomadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, lo que revela el peso económico concreto de la falta de acceso a internet y a herramientas digitales para estas artesanas.

Referencias

ONU Mujeres. (2023, abril). Conectando negocios: la nueva plataforma de emprendedoras indígenas en Chile. https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2023/04/conectando-negocios-la-nueva-plataforma-de-emprendedoras-indigenas-chile

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (s.f.). Impulso a la resiliencia de las mujeres artesanas de Chiapas. https://www.undp.org/es/mexico/proyectos/impulso-la-resiliencia-de-mujeres-artesanas-de-chiapas

Rainforest Alliance. (2022, 27 de agosto). Mujeres indígenas y emprendedoras para un futuro más sostenible. https://www.rainforest-alliance.org/es/en-el-campo/mujeres-indigenas-y-emprendedoras-para-un-futuro-mas-sostenible/

Rights and Resources Initiative. (2025, 17 de febrero). Conozca 8 ejemplos de emprendimientos que contribuyen al empoderamiento de las mujeres de pueblos indígenas en Colombia y Perú. https://rightsandresources.org/es/blog/emprendimientos-de-mujeres-indigenas-en-colombia-y-peru/