La organización internacional advirtió que la carga mental derivada del trabajo de cuidados continúa recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres y planteó fortalecer los sistemas públicos de cuidados, ampliar la corresponsabilidad entre hombres y mujeres y promover políticas que reconozcan el valor económico y social de estas tareas.
La organización ONU Mujeres hizo un llamado a replantear la forma en que las sociedades organizan el trabajo de cuidados, al advertir que la denominada carga mental continúa siendo una responsabilidad asumida mayoritariamente por las mujeres y constituye uno de los principales factores que profundizan las desigualdades de género tanto dentro como fuera del hogar.
En un artículo publicado con motivo de la presentación de nuevas acciones impulsadas por la iniciativa global Transform Care, la organización explica que la carga mental comprende el trabajo invisible de anticipar necesidades, planificar actividades, coordinar responsabilidades y supervisar que las tareas cotidianas relacionadas con el cuidado de niñas, niños, personas mayores, familiares enfermos y el funcionamiento del hogar se realicen de manera sostenida. Aunque rara vez recibe reconocimiento, esta labor sostiene el bienestar de las familias, las comunidades y las economías.
ONU Mujeres señala que esta distribución desigual responde a normas sociales y estereotipos de género que siguen atribuyendo a las mujeres una supuesta capacidad natural para cuidar, organizar y gestionar el hogar. La organización subraya que estas funciones son construcciones sociales aprendidas y no condiciones determinadas por la biología.
Los datos recopilados por el organismo evidencian la magnitud de esa desigualdad. A escala mundial, las mujeres dedican diariamente 2,5 veces más tiempo que los hombres al trabajo de cuidados no remunerado, mientras que el 45 % de las mujeres en edad de trabajar permanece fuera del mercado laboral debido a responsabilidades de cuidado, frente al 5 % de los hombres. Esta diferencia también repercute en menores oportunidades de empleo, de desarrollo profesional e ingresos para millones de mujeres.
La organización advierte que estas brechas se reflejan igualmente en las políticas de conciliación laboral y familiar. Aunque numerosos países reconocen licencias remuneradas por maternidad, las destinadas a los padres siguen siendo considerablemente más reducidas, lo que perpetúa la idea de que el cuidado es una responsabilidad casi exclusiva de las mujeres y limita una participación más equitativa de los hombres en la crianza y el trabajo doméstico.
Frente a este panorama, ONU Mujeres sostiene que la solución requiere transformaciones estructurales. Entre ellas, destacan la ampliación de los servicios públicos de cuidados, licencias parentales más equitativas, inversiones en infraestructura social y políticas que reconozcan el cuidado como un bien público indispensable para el funcionamiento de las economías y el bienestar colectivo. La organización también plantea promover cambios culturales que eliminen los estereotipos sobre los roles de género y favorezcan una distribución más equilibrada de estas responsabilidades en los hogares.
Como parte de esa estrategia, la iniciativa Transform Care impulsa proyectos en distintos países orientados a fortalecer los sistemas nacionales de cuidados. En América Latina, por ejemplo, ONU Mujeres ha acompañado procesos participativos en Chile para incorporar las necesidades de mujeres indígenas, mujeres con discapacidad y personas cuidadoras en el diseño de políticas públicas. Asimismo, desarrolla programas para fortalecer los servicios de cuidado en otros países y promueve campañas para incentivar una mayor participación masculina en estas tareas.
El organismo recuerda que todas las personas proporcionan y reciben cuidados en diferentes momentos de su vida, por lo que considera necesario superar la visión que los limita al ámbito privado. Desde esta perspectiva, los cuidados constituyen un componente esencial del desarrollo económico, de la igualdad de género y de la sostenibilidad de las sociedades.
Para ONU Mujeres, reducir la carga mental que hoy soportan millones de mujeres exige combinar políticas públicas, servicios accesibles, condiciones laborales compatibles con las responsabilidades familiares y una corresponsabilidad efectiva entre mujeres y hombres. La organización sostiene que solo mediante estos cambios será posible construir sistemas de cuidados más justos, inclusivos y sostenibles.
Referencias
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2022). La sociedad del cuidado: Horizonte para una recuperación sostenible con igualdad de género. CEPAL. https://www.cepal.org/es/publicaciones/48309-la-sociedad-cuidado-horizonte-recuperacion-sostenible-igualdad-genero
Organización Internacional del Trabajo. (2019). El trabajo de cuidados y los trabajadores del cuidado para un futuro con trabajo decente. OIT. https://www.ilo.org/global/publications/books/WCMS_737394/lang–es/index.htm
ONU Mujeres. (2026, 7 de julio). ¿Por qué las mujeres están tan agotadas? El trabajo de cuidados y la carga mental. https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2026/07/por-que-las-mujeres-estan-agotadas-el-trabajo-de-cuidados-y-la-carga-mental








