Claudia Korol llegó a Montevideo para acompañar el estreno del documental sobre el retorno de Lolita Chávez a Guatemala. Mientras la región debate qué feminismos sobreviven al avance de las derechas, la educadora popular argentina defiende uno que persiste en el análisis de clase, incluye la palabra imperialismo y forma niñas feministas porque sabe que el patriarcado no espera a que crezcan.
Aura Lolita Chávez Ixcaquic pasó siete años exiliada después de que el Estado guatemalteco tolerara los atentados contra su vida mientras defendía el territorio maya k’iche de los proyectos extractivistas. En junio de 2024, desjudicializada tras una larga lucha de organizaciones regionales, regresó a Guatemala en una caravana que partió de San Cristóbal de las Casas. Atravesó Honduras y llegó al sitio sagrado Q’umarkaj, en una ceremonia que reunió a activistas de Argentina, Bolivia, Chile, Italia, México y Honduras. Claudia Korol, educadora popular argentina e integrante de la red Feministas del Abya Yala, formó parte de ese acompañamiento. «No porque tuviéramos muchas posibilidades de hacerlo en términos económicos ni por placer», dijo en Montevideo, «sino en un viaje de compromiso, con el objetivo de que nadie se sienta sola más allá de las fronteras en las que vive». El documental Caminos del Retorno, que registra ese proceso, se estrenó en Uruguay el 29 de mayo de 2026 en un evento organizado junto al colectivo local Voces Insurgentes.
Korol lleva más de cuatro décadas construyendo feminismo desde abajo. Integró la Federación Universitaria de Buenos Aires entre 1983 y 1984. Participó en brigadas de solidaridad con Nicaragua y Chile durante la dictadura de Pinochet. Coordinó el equipo de educación popular de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. Desde entonces, publica a través del colectivo Pañuelos en Rebeldía, que dirige junto a compañeras y compañeros en Buenos Aires. Ha publicado, entre otros libros, Hacia una pedagogía feminista. Género y educación popular (2007), Feminismos populares. Pedagogías y políticas (2017) y Las revoluciones de Berta, conversaciones con Berta Cáceres (2018). Ese recorrido es el que la lleva a mirar, con una distancia crítica, a los feminismos que, según dice, se han vuelto muy institucionales, muy del sistema, y entonces no quieren discutir temas básicos sobre cómo se expresan nuestras opresiones.
En Uruguay, el 8 de marzo de 2026, obreras organizadas introdujeron consignas antiimperialistas en la marcha y recibieron críticas de sectores feministas académicos y mediáticos que argumentaron que ese no era el espacio para ese reclamo. Korol no conocía los detalles de esa discusión específica, pero respondió sin rodeos que el imperialismo es uno de los factores de poder y opresión que afectan a los pueblos y, como parte de los pueblos, a las mujeres y las disidencias. «Nunca fue una moda, fue siempre reconocer una forma de opresión», dijo. La misma lógica se aplica al capitalismo, al patriarcado y al racismo, que, para Korol, forman un sistema único que no puede analizarse por separado si se quiere entender cómo funciona.
Esa articulación de opresiones es lo que el feminismo de Abya Yala sitúa en el centro. El nombre proviene del idioma del pueblo kuna de Panamá y significa algo así como “sangre que corre libre”, una forma de nombrar el continente desde su propia historia antes de la colonización europea. Los colectivos que integran esa red se definen como feministas populares, plurinacionales, sin fronteras entre países. Lolita Chávez lo practica desde el territorio maya k’iche’. Adriana Guzmán lo construye desde Bolivia. Lo que tienen en común, según Korol, es que parten de la defensa del cuerpo y del territorio como una sola lucha, algo que los feminismos liberales no hacen porque su marco conceptual sigue siendo el de la familia patriarcal occidental.
La discusión sobre quién es el opresor tiene implicaciones concretas en la vida interna de los movimientos. Pañuelos en Rebeldía es una organización mixta y Korol describe el trabajo permanente de señalar cómo la lógica patriarcal opera también en los espacios que dicen combatir. «No tomamos al varón como enemigo, pero sí hablamos del sistema patriarcal y de cómo atraviesa a los varones», dijo. En las comunidades indígenas guatemaltecas donde trabajó con Chávez, ese debate se dio de manera simultánea a la resistencia a la entrada de empresas mineras al territorio. Las mujeres que se oponían a ambas cosas a la vez les dijeron a sus propios compañeros que el maltrato dentro de la comunidad les quitaba fuerza para la lucha. «Cuando ustedes nos maltratan, nos violan, nos golpean, nos quitan la fuerza para la lucha. Si no hay más fuerza para luchar contra las mineras, es responsabilidad de ustedes», les dijeron, según relata Korol. La asamblea votó en contra de permitir la entrada de las mineras. Después de eso, tampoco vamos a permitir que nos violen.
En Argentina, el contexto que describe Korol es el de un gobierno que quitó los recursos para que las personas con discapacidad pudieran acceder al transporte público gratuito, que desmanteló programas de cuidado y que instauró lo que llama una cultura de la crueldad que empieza a contagiar más allá de las políticas oficiales. Esa cultura, dice, toca en parte a los movimientos y a la sociedad, y eso es lo más doloroso. La respuesta que propone no es defensiva: es construir poder popular, feminista y antirracista desde abajo, con la comunidad como eje, porque el sistema se encarga de romper lo colectivo y de descartar lo comunitario. «La palabra “comunidad” les molesta», dice.
La pedagogía feminista popular es, para Korol, el instrumento central de esa construcción. No entiende la pedagogía como la aplicación de una teoría a una situación, sino como la teorización que emerge del análisis de las propias experiencias. Y eso incluye trabajar con niñas. Algunos sectores feministas objetaron esa decisión argumentando que las estarían adoctrinando. Korol responde que a las niñas las tocan, las violan y las maltratan, y que, si no saben cómo defenderse colectivamente, no van a poder reaccionar. En un taller, una niña de unos diez años les dijo algo que Korol recuerda como una ruptura: «Ustedes creen que el patriarcado es algo que las afecta a ustedes y que a nosotras nos afecta un patriarcadito». Están equivocadas porque para nosotras ese patriarcadito es mucho más grande porque nosotras somos chiquitas».
Hay algo en esa frase que resume el argumento central de Korol a lo largo de toda la conversación: el feminismo que no nombra las opresiones por su nombre exacto, que evita palabras como capitalismo, imperialismo o racismo porque ya no están de moda, termina desarmado frente a derechas que no tienen ninguna palabra vedada. «No solo nos quitan palabras», dijo Korol, «lo que nos están quitando es la posibilidad de pensar realmente en otros términos y, más que pensar, de actuar».
Referencias
Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN). (2024, 28 de junio). Lolita Chávez retorna a Guatemala tras un exilio de 7 años. https://agn.gt/lolita-chavez-retorna-a-guatemala-tras-un-exilio-de-7-anos/
Censat Agua Viva. (2024, junio). Retornamos para caminar el mundo; retornamos en comunidad. https://censat.org/retorno-lolita-chavez/
Descentrada. Revista interdisciplinaria de feminismos y género. (2019). Entrevista a Claudia Korol de Pañuelos en Rebeldía: Trayectorias en educación popular, feminista, anticapitalista y descolonizadora. 3(1), e081. Universidad Nacional de La Plata. https://portal.amelica.org/ameli/journal/84/8437018/html/
Korol, C. (2007). Hacia una pedagogía feminista. Género y educación popular. El Colectivo / América Libre.
Korol, C. (2017). Feminismos populares. Pedagogías y políticas. El Colectivo / Chirimbote / América Libre.
Korol, C. (2018). Las revoluciones de Berta, conversaciones con Berta Cáceres. El Colectivo / América Libre.
Parrado, M., & Pellejero, V. (2026, 29 de mayo). Claudia Korol: «Hay feminismos que se han institucionalizado y no quieren discutir las opresiones». Caras y Caretas Uruguay. https://www.carasycaretas.com.uy/sociedad/claudia-korol-hay-feminismos-que-se-han-institucionalizado-y-no-quieren-discutir-las-opresiones-n95926
Prensa Comunitaria. (2024, 8 de julio). Lolita Chávez, activista k’iche’, retorna a Guatemala tras siete años de exilio. https://prensacomunitaria.org/2024/07/lolita-chavez-activista-kiche-retorna-a-guatemala-tras-siete-anos-de-exilio/








