Las mujeres realizan más del 75 % del trabajo de cuidados no remunerado en el mundo y buena parte de esa carga recae sobre mujeres africanas que cocinan, limpian, cuidan a personas enfermas y sostienen hogares sin salario ni protección social. La escritora keniana Wanjiku Wanjohi advirtió en Afroféminas que las economías africanas dependen de ese trabajo invisible para funcionar a diario.
El texto publicado por Afroféminas y difundido originalmente por la plataforma African Feminism describe cómo millones de mujeres africanas sostienen comunidades completas mientras permanecen fuera de las estadísticas económicas y de los salarios nacionales. Wanjiku Wanjohi señala que la economía formal reduce costos porque las tareas de cuidado siguen resolviéndose en los hogares mediante el trabajo femenino gratuito.
Un estudio citado por la autora y realizado por Oxfam en Kenia registró que las mujeres dedican en promedio 11,1 horas diarias al trabajo doméstico y de cuidados, frente a 2,9 horas de los hombres. Las diferencias incluyen la preparación de alimentos, la limpieza, la atención a personas mayores, la crianza, la búsqueda de agua y el acompañamiento de familiares enfermos.
La carga aumenta en zonas rurales donde muchas mujeres recorren largas distancias para conseguir agua o leña antes de iniciar otras jornadas de trabajo agrícola o informal. Naciones Unidas ha advertido durante años de que las niñas y mujeres africanas pierden millones de horas de estudio, descanso y empleo remunerado debido a tareas domésticas no compartidas.
Wanjohi sostiene que la economía africana funciona gracias al tiempo que las mujeres dedican a sostener hogares y comunidades sin reconocimiento económico. El texto recuerda que el trabajo de cuidados no remunerado representa hasta el 17,6 % del producto interno bruto en Mali y el 13,9 % en Senegal, cifras que muestran el peso económico de actividades históricamente tratadas como obligaciones privadas y no como trabajo.
La situación presenta similitudes visibles en América Latina y el Caribe. CEPAL informó que las mujeres latinoamericanas dedican muchas más horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados que los hombres, incluso cuando trabajan en empleos remunerados. Las diferencias aumentan entre mujeres indígenas, mujeres afrodescendientes y mujeres de sectores rurales o empobrecidos.
Las tareas invisibles sostienen, además, cadenas productivas enteras. Trabajadoras agrícolas, comerciantes informales y empleadas domésticas terminan su jornada remunerada y regresan a sus hogares, donde continúan cocinando, limpiando y cuidando a sus familiares sin descanso ni pago adicional.
El texto de Wanjiku Wanjohi también cuestiona la manera en que los gobiernos y las economías miden la productividad y el crecimiento. Millones de horas esenciales para sostener la alimentación, la salud y el cuidado familiar quedan fuera de los indicadores oficiales porque no circulan en el mercado laboral tradicional.
ONU Mujeres estimó en 2025 que las mujeres realizan cerca de tres cuartas partes del trabajo de cuidados no remunerado a nivel global. El dato adquiere otra dimensión al observar el tiempo acumulado. Solo en Kenia, las mujeres aportaron 25.800 millones de horas de trabajo de cuidados no remunerado durante 2021, según cifras retomadas por Afroféminas.
Referencias
Afroféminas. (2026, 2 de junio). África funciona gracias al subsidio invisible del tiempo de las mujeres. Publicado originalmente en African Feminism. https://afrofeminas.com/2026/06/02/africa-funciona-gracias-al-subsidio-invisible-del-tiempo-de-las-mujeres/
CEPAL. (2025). La sociedad del cuidado: horizonte para una recuperación sostenible con igualdad de género. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. https://www.cepal.org
ONU Mujeres. (2025). Progress on the Sustainable Development Goals: The gender snapshot 2025. UN Women. https://www.unwomen.org








