La ingeniera herediana se graduó en Rusia en 2022 y continuó su formación en Alemania, donde ha participado en proyectos de observación de la Tierra. Su trayectoria muestra las oportunidades que pueden abrir las becas internacionales y los desafíos que aún enfrentan las mujeres en las carreras científicas y tecnológicas.
Dr. Miguel A. Torres Batista
Ariana Argüello Cordero encontró en la ingeniería espacial una oportunidad para desarrollar su interés por la ciencia fuera de Costa Rica. En 2022 se graduó en la Universidad Aeroespacial de Samara, Rusia, en la especialidad de Complejos de Cohetes y Cosmonáutica, conocida internacionalmente como Ingeniería en Sistemas de Cohetes y Astronáutica. Según informó La Teja en noviembre de 2025, se convirtió en la primera costarricense en obtener esa titulación en dicha universidad.
La joven herediana había comenzado sus estudios de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Costa Rica. Inicialmente, deseaba estudiar Química, pero no obtuvo la nota de admisión necesaria. Las limitaciones económicas de su familia también influyeron en la búsqueda de alternativas para continuar su formación. Finalmente, consiguió una beca completa mediante un convenio con la Embajada de Rusia en Costa Rica, que le permitió trasladarse a Samara.
La adaptación exigió aprender un nuevo idioma y desenvolverse en un sistema académico distinto. Durante nueve meses cursó una etapa preparatoria que incluía ruso, matemáticas, química y física. Las asignaturas se impartían en el idioma que utilizaría durante su carrera, lo que suponía una exigencia adicional para una estudiante que había llegado sin conocimientos previos de ruso. El clima y la distancia de su familia también formaron parte de los cambios que debió afrontar.
La Universidad de Samara cuenta con una trayectoria vinculada al desarrollo aeroespacial ruso y a la formación de especialistas en ingeniería, cohetería y tecnologías satelitales. En ese entorno, Ariana adquirió conocimientos que posteriormente aplicaría en investigaciones relacionadas con la observación de la Tierra.
Tras finalizar su carrera en Rusia, obtuvo otra beca para cursar una máster en Alemania, en el campo de la observación de la Tierra y el geoanálisis. Esta disciplina utiliza información obtenida mediante satélites y otros sensores para estudiar fenómenos ambientales, territoriales y climáticos. Entre sus aplicaciones se encuentran el seguimiento de ecosistemas, el análisis de cambios en el uso del suelo y la identificación de riesgos asociados a fenómenos naturales.
Su formación de posgrado se desarrolló en la Universidad Julius Maximilian de Würzburg. En octubre de 2025 defendió una tesis sobre la exposición y vulnerabilidad al calor urbano mediante la integración de ciencia ciudadana e información satelital de muy alta resolución. El trabajo combinó observaciones ambientales y herramientas de análisis espacial para estudiar las diferencias de temperatura dentro de las ciudades y las condiciones que pueden aumentar el riesgo para determinados grupos de población.
En una entrevista publicada por La Teja en noviembre de 2025, Ariana relató que había trabajado en una propuesta para monitorizar las mareas rojas en Costa Rica y Centroamérica. También mencionó experiencias relacionadas con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y una colaboración con el Laboratorio PRIAS, en Costa Rica, durante sus prácticas de máster.
En esa misma entrevista explicó su participación en HEATS, un proyecto orientado a relacionar información de teledetección con la exposición de poblaciones vulnerables a las altas temperaturas. Su trabajo abordaba el uso de modelos predictivos para identificar riesgos asociados al calor, especialmente entre personas adultas mayores y niños pequeños.
Su actividad científica también ha incluido trabajo de campo internacional. En junio de 2025, participó en una campaña de investigación sobre el río Naryn, en Kirguistán, vinculada al estudio de la dinámica fluvial y de las relaciones entre los procesos físicos y biológicos de los ríos. La Universidad de Asia Central documentó su participación como investigadora visitante procedente de la Universidad de Würzburg.
El recorrido de Ariana adquiere relevancia en un campo donde persisten importantes brechas de género. Según el Instituto de Estadística de la UNESCO, las mujeres representaban el 31,4 % de las personas investigadoras del mundo en 2023, frente al 29,5 % registrado en 2013. La participación femenina sigue siendo desigual entre regiones, disciplinas y niveles de responsabilidad científica.
En las carreras de ingeniería, la presencia de mujeres también sigue siendo minoritaria. La UNESCO señala que representan aproximadamente el 28 % de las personas graduadas de educación superior en ingeniería a escala mundial. Estas diferencias están relacionadas con barreras que comienzan durante la formación escolar y pueden continuar en el acceso al empleo, la investigación y los puestos de liderazgo.
La investigación internacional identifica factores como los estereotipos de género, la orientación vocacional, la desigualdad de oportunidades y las condiciones laborales. La presencia de referentes femeninos puede contribuir a ampliar las expectativas de niñas y adolescentes, pero también se necesitan políticas educativas, becas y entornos profesionales que favorezcan su permanencia y desarrollo.
En Costa Rica, la experiencia de Ariana permite reconocer el valor de la formación científica y de las oportunidades de movilidad académica. Su trayectoria reúne el esfuerzo personal, el apoyo familiar, la educación pública y el acceso a becas internacionales. También muestra las posibilidades de aplicar conocimientos de alta especialización tecnológica a problemas ambientales que afectan directamente a las comunidades.
La graduación de 2022 fue el comienzo de una nueva etapa profesional. Desde la ingeniería de cohetes hasta el análisis de datos satelitales para estudiar el medio ambiente, Ariana Argüello ha construido un perfil que vincula las tecnologías espaciales con la investigación aplicada. Su experiencia constituye una referencia para las jóvenes costarricenses interesadas en desarrollar una carrera en ciencia e ingeniería.
Referencias
Hidalgo, I. (2025, 3 de noviembre). La admirable historia de la primera mujer de su país que se gradúa como ingeniera espacial en Rusia. La Teja. https://www.lateja.cr/nacional/la-admirable-historia-de-la-primera-costarricense/GNLNRA7RM5FKZCCNNA2STWHXOI/story/
Instituto de Estadística de la UNESCO. (2026, 2 de octubre). Measuring gender equality in science: Why better data matter. https://www.uis.unesco.org/en/news/measuring-gender-equality-science-why-better-data-matter
RedCLARA. (2024, 21 de octubre). 28 de octubre: Taller “Explorando Copernicus Browser: Procesamiento de imágenes radar para el monitoreo y detección de inundaciones”. https://www.redclara.net/es/eventos/listado-de-eventos/8623-28-de-octubre-taller-explorando-copernicus-browser-procesamiento-de-imagenes-radar-para-el-monitoreo-y-deteccion-de-inundaciones
UNESCO. (2024, 28 de octubre). G20: UNESCO calls for greater gender equality in science. https://www.unesco.org/en/articles/g20-unesco-calls-greater-gender-equality-science
UNESCO. (s. f.). Gender equality in science, technology and innovation. https://www.unesco.org/en/science-technology-and-innovation/gender-equality
Universidad de Asia Central. (s. f.). Ariana Argüello Cordero. https://ucentralasia.org/schools/graduate-school-of-development/visitors-programme/current-and-previous-visitors/ariana-argueello-cordero
Universidad de Würzburg. (2025). Modeling urban heat exposure and vulnerability integrating citizen science and VHR remote sensing [Tesis de maestría de Ariana Sofía Argüello Cordero, registrada en la biblioteca electrónica del Centro Aeroespacial Alemán]. https://elib.dlr.de/view/subjects/2.html







