Un estudio de la Encuesta MiPyme Anif 2025-2026 revela que las mujeres lideran la mayoría de los negocios de subsistencia en Colombia. Sin embargo, su participación disminuye a medida que las empresas aumentan de tamaño y su influencia en las decisiones financieras cae hasta el 11,2% en las medianas empresas, una tendencia que los especialistas consideran clave para comprender las brechas de crecimiento empresarial en América Latina.

Las mujeres representan una parte significativa del tejido empresarial colombiano, pero ese liderazgo no se traduce automáticamente en un mayor poder económico. La más reciente Encuesta MiPyme Anif 2025-2026, elaborada con información de 2.531 empresas, muestra que las emprendedoras predominan en los negocios de menor escala, aunque su presencia disminuye de manera constante a medida que las empresas consolidan sus procesos de expansión y de acceso al financiamiento.

El estudio señala que el 55,2% de las mipymes colombianas están dirigidas por mujeres. La participación alcanza el 61% en los negocios de subsistencia, donde muchas emprendedoras encuentran una alternativa para generar ingresos y sostener a sus familias. Sin embargo, ese protagonismo pierde fuerza en las empresas con mayor capacidad de crecimiento.

La representación legal refleja esa tendencia. Mientras las mujeres constituyen el 52,5% de las representantes legales en los negocios de subsistencia, la proporción desciende al 46,7% en las microempresas, al 48,1% en las pequeñas empresas y apenas alcanza el 37,4% en las empresas medianas.

La brecha resulta aún más evidente al analizar las decisiones relativas al acceso al crédito. En los negocios de subsistencia, las mujeres participan de manera decisiva en el 36,3% de las decisiones sobre préstamos y financiamiento. En las empresas medianas, esa participación cae hasta el 11,2%, precisamente en el segmento con mayores posibilidades de acceder a instrumentos financieros para expandirse.

La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) considera que esta reducción revela barreras estructurales que limitan el liderazgo femenino en los espacios donde se toman las decisiones económicas más relevantes. El fenómeno también plantea interrogantes sobre cómo se distribuye el poder dentro de las empresas a medida que estas aumentan de tamaño y complejidad.

El informe identifica, además, otros desafíos que afectan especialmente a las empresas dirigidas por mujeres. La informalidad continúa siendo elevada, particularmente en los negocios de subsistencia, mientras que el acceso a la seguridad social y al crédito formal sigue siendo limitado. Cerca de la mitad de las mipymes inició operaciones con recursos propios y solo entre el 15% y el 17% recurrió inicialmente al sistema bancario.

Estos resultados coinciden con las tendencias documentadas por organismos internacionales. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha señalado que las mujeres enfrentan mayores dificultades para acceder al financiamiento productivo, a garantías crediticias y a redes empresariales, factores que condicionan el crecimiento de sus negocios. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también advierte que las brechas en el acceso al capital limitan la productividad y reducen el potencial económico del emprendimiento femenino.

Más allá del financiamiento, el estudio subraya la necesidad de fortalecer las capacidades financieras de las mipymes mediante programas de educación financiera, de transformación digital y de planificación empresarial. Entre sus recomendaciones figura el desarrollo de productos crediticios más flexibles, mecanismos alternativos de evaluación del riesgo y políticas que reduzcan la autoexclusión financiera.

Los datos muestran que las mujeres ya ocupan un lugar central en la creación y el sostenimiento de empresas. El desafío pendiente consiste en garantizar que ese liderazgo también se refleje en los espacios donde se definen las inversiones, el crecimiento y el futuro de los negocios. La igualdad empresarial no depende únicamente de cuántas mujeres emprenden, sino también de cuánto poder conservan cuando sus empresas empiezan a crecer.

Referencias

Asociación Nacional de Instituciones Financieras. (2026). Encuesta MiPyme Anif 2025-2026. https://www.anif.com.co/

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2024). La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible e igualitaria. https://www.cepal.org/es

El Colombiano. (2026, 5 de agosto). Las mujeres lideran la mayoría de los negocios de subsistencia, pero pierden poder cuando las empresas crecen. https://www.elcolombiano.com/negocios/mujeres-liderazgo-empresas-colombia-acceso-credito-NN39619532

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. (2023). Financing SMEs and Entrepreneurs 2023: An OECD Scoreboard. https://www.oecd.org/cfe/smes/financing-smes-and-entrepreneurs-23065265.htm