Costa Rica cuenta con leyes, instituciones y políticas públicas para enfrentar la violencia doméstica y la violencia contra las mujeres. Sin embargo, durante el primer semestre de 2026 se presentaron 28.104 solicitudes de medidas de protección por violencia doméstica, 384 más que en el mismo período del año anterior. Las cifras obligan a mirar más allá de la respuesta judicial y preguntarse cuánto está haciendo el país para evitar que la violencia ocurra.
Costa Rica ha construido durante décadas un amplio marco jurídico e institucional para enfrentar la violencia doméstica y proteger a las mujeres frente a diversas formas de violencia. Las cifras más recientes, sin embargo, muestran que contar con legislación y mecanismos de atención no implica haber logrado reducir el problema.
Entre enero y junio de 2026, el Poder Judicial recibió 28.104 solicitudes de medidas de protección por violencia doméstica, 384 más que en el mismo periodo de 2025. El incremento fue del 1,38 % y equivale a unas 155 solicitudes diarias.
El dato requiere una precisión. Las solicitudes de medidas de protección constituyen el indicador utilizado por el Poder Judicial para medir la violencia doméstica, que puede comprender agresiones físicas, psicológicas, sexuales o patrimoniales dentro de relaciones familiares o de pareja y no se limita exclusivamente a las mujeres.
La evolución de los registros tampoco apunta a un fenómeno reciente. Después de disminuir hasta 49.911 solicitudes en 2022, estas volvieron a crecer y, desde 2023, se mantienen por encima de 53.000 solicitudes anuales, según datos del Poder Judicial recopilados por Doble Check de la Universidad de Costa Rica.
Los femicidios muestran otra dimensión de la violencia contra las mujeres, aunque ambos indicadores no deben confundirse. Durante el primer semestre de 2026, el Poder Judicial había clasificado 12 muertes de mujeres como femicidios, frente a 23 en el mismo periodo de 2025. La institución advierte que las cifras todavía no son definitivas: otras 20 muertes de mujeres ocurridas en 2026 permanecían pendientes de clasificación.
La magnitud del problema contrasta con el desarrollo normativo alcanzado por el país. La Ley contra la Violencia Doméstica está vigente desde 1996 y establece medidas destinadas a garantizar la vida, la integridad y la dignidad de las víctimas. A ella se suman la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres y una estructura institucional que incluye al Poder Judicial, al Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) y otras instituciones públicas.
La existencia de estos mecanismos resulta indispensable para proteger a quienes enfrentan situaciones de violencia. El problema surge cuando la intervención comienza después de que las agresiones, amenazas o conductas de control ya forman parte de una relación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la desigualdad de género constituye una causa estructural de la violencia contra las mujeres y las niñas. Su aparición responde, además, a la interacción de factores individuales, familiares, comunitarios y sociales. Haber sufrido maltrato durante la infancia, presenciar violencia familiar, normalizar las agresiones, las conductas masculinas de control y las relaciones caracterizadas por marcadas desigualdades de poder forman parte de los factores identificados por el organismo.
ONU Mujeres sostiene una posición similar. La violencia contra las mujeres está relacionada con la discriminación por género, las normas sociales que aceptan las agresiones y los estereotipos que contribuyen a perpetuarlas. Por eso, los servicios destinados a las sobrevivientes son necesarios, pero resultan insuficientes si las políticas públicas no intervienen también en las condiciones que permiten la aparición y la reproducción de la violencia.
En Costa Rica, el INAMU puso el foco este año precisamente en algunas de esas conductas. Su campaña ¡Esto también es una señal! identifica situaciones de control y dominación que pueden incorporarse a la vida cotidiana hasta normalizarse: aislar a una mujer de sus familiares, controlar su manera de vestir, revisar su teléfono sin autorización, exigirle permiso para salir o impedirle relacionarse libremente con otras personas.
Reconocer estas conductas antes de que la violencia alcance niveles más altos forma parte de la prevención. También supone intervenir desde la educación, fortalecer la autonomía de las mujeres, trabajar con hombres y niños en torno a las relaciones de poder y las masculinidades, ofrecer atención temprana y mejorar la articulación entre las instituciones responsables.
La evidencia internacional respalda una intervención más amplia. La segunda edición del marco RESPECT Women, publicada por la OMS en 2025, reúne estrategias que abarcan desde el fortalecimiento de las habilidades para construir relaciones saludables y el empoderamiento de las mujeres hasta la prevención del abuso infantil, la reducción de la pobreza, la creación de entornos seguros y la transformación de actitudes, creencias y normas que sostienen la desigualdad.
Costa Rica dispone de instrumentos para actuar cuando una persona necesita protección frente a la violencia. Las 28.104 solicitudes presentadas en apenas seis meses muestran, a la vez, la magnitud de la tarea que debe realizarse antes de llegar al juzgado.
Casi treinta años después de la aprobación de la Ley contra la Violencia Doméstica, el país necesita evaluar sus avances no solo por su capacidad para recibir denuncias, dictar medidas de protección o sancionar a quienes agreden. Una política integral también debe medirse por su capacidad para intervenir tempranamente y reducir las condiciones que siguen llevando a miles de personas a solicitar protección estatal.
Referencias
Alfaro, G. (2026, 21 de julio). Las medidas de protección por violencia doméstica aumentaron en la primera mitad de 2026. Doble Check, Radioemisoras de la Universidad de Costa Rica. https://radios.ucr.ac.cr/-/medidas-proteccion-por-violencia-domestica-subieron-2026
Instituto Nacional de las Mujeres. (2026, 29 de abril). La campaña del INAMU para prevenir el femicidio. https://www.inamu.go.cr/en/-/noticias-campa%C3%B1a-inamu-prevenir-femicidio
ONU Mujeres. (s. f.). Enfoque en la prevención: Poner fin a la violencia contra las mujeres. https://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/prevention
Organización Mundial de la Salud. (2026, 18 de junio). Violencia contra la mujer. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/violence-against-women
Organización Mundial de la Salud. (2025). RESPECT women: Preventing violence against women (2.ª ed.). https://www.who.int/publications/i/item/9789240117020








