En los emprendimientos creativos de América Latina y el Caribe, el 38% son liderados por mujeres, una proporción más alta que el 25% que registran los emprendimientos en general, según un estudio del Instituto del Fracaso encargado por el Banco Interamericano de Desarrollo.

Las llamadas industrias culturales y creativas —cine, música, moda, diseño, videojuegos y editorial— generan en la región cerca de 124.000 millones de dólares en ingresos anuales y emplean a 1,9 millones de personas, una cifra comparable al total de la economía de países como Uruguay o Costa Rica, según cálculos del BID que se remontan a la publicación original del concepto de economía naranja.

María Daniela Román, directora en Ecuador de la firma ClarkeModet, especializada en propiedad intelectual, señala que, aunque su país tiene una participación casi paritaria entre hombres y mujeres en el emprendimiento en general, la participación de las mujeres en la industria creativa sigue siendo minoritaria, una brecha que atribuye a la falta de formación específica en la protección de la propiedad intelectual entre las emprendedoras del sector.

Esa formación específica no es un detalle menor: registrar a tiempo una marca, un diseño textil o una obra musical determina quién puede comercializar legalmente esa creación en el futuro y quién queda expuesto a que un tercero la reproduzca sin pagar nada a cambio, una diferencia que puede significar la viabilidad económica completa de un pequeño negocio creativo liderado por una mujer.

En Colombia, la mayoría de los artesanos registrados son mujeres, con una alta participación, además, en moda y artes plásticas, según datos del Ministerio de Comercio y Artesanías citados en un análisis regional sobre propiedad intelectual, aunque esa misma investigación advierte que la propiedad intelectual sigue siendo percibida como un área demasiado técnica e inaccesible para buena parte de esa población.

Indecopi en Perú y el Servicio Nacional de Derechos Intelectuales de Ecuador desarrollan talleres específicos para cerrar esa brecha, incluido un programa de capacitación en propiedad intelectual dirigido a emprendedoras de pueblos indígenas de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, reconociendo que, sin ese conocimiento técnico, una creadora puede perder el control comercial de su propio diseño frente a terceros que sí registran la marca.

A nivel global, la economía creativa da empleo formal a 30 millones de personas y a más de 300 millones adicionales en la economía informal, mayoritariamente mujeres, según datos de la UNESCO citados por Forbes Argentina, lo que confirma que buena parte del trabajo creativo femenino de la región ocurre fuera de cualquier registro oficial o de protección legal.

En México, un diagnóstico académico sobre la economía creativa identifica la falta de financiamiento y de políticas de fomento, junto con la escasa colaboración dentro del propio sector, como los principales obstáculos que enfrentan empresarios y emprendedores culturales. Un diagnóstico que no distingue por género, pero que las investigadoras del área coinciden en que golpea con más fuerza a las mujeres, quienes parten ya con menos acceso al crédito y a redes comerciales establecidas.

Se destinan globalmente 31.000 millones de dólares a la inversión cultural sostenible y de impacto, y se proyecta que la economía creativa llegará a representar el 10% de la economía mundial en los próximos años, un crecimiento que organizaciones especializadas en propiedad intelectual advierten beneficiará de forma desigual a menos que primero se resuelva quién tiene hoy el conocimiento legal para proteger lo que crea.

Ana Cristina García, directora en Paraguay de la misma firma de propiedad intelectual, documenta el caso de las artesanas guaraníes, consideradas custodias de tradiciones ancestrales como el bordado del ñandutí, cuyo reconocimiento como patrimonio de la humanidad impulsó el propio gobierno paraguayo, sin que ese reconocimiento cultural se haya traducido todavía en un mecanismo claro de protección comercial para cada bordadora individual.

Referencias

Course Hero / BID. (2024, 17 de diciembre). Explora la economía naranja y los emprendimientos creativos en ALC. https://www.coursehero.com/es/file/244976547/Modulo-1/

LexLatin. (s. f.). Emprendedoras en América Latina y el reto de la educación en materia de propiedad intelectual. https://lexlatin.com/reportajes/emprendedoras-propiedad-intelectual-america-latina

Forbes Argentina. (2021, 23 de septiembre). Economía naranja: industrias creativas que generan impacto. https://www.forbesargentina.com/money/economia-naranja-industrias-creativas-generan-impacto-n8402