Cuatro de los seis cargos del Directorio Legislativo 2026-2027 de la nueva Asamblea Legislativa, instaurada este 1 de mayo, quedaron en manos de mujeres del Partido Pueblo Soberano, que asumió el control total de la mesa del Congreso con sus 31 votos.

El nuevo Directorio Legislativo de Costa Rica quedó conformado este 1.º de mayo con una mayoría femenina: Yara Jiménez Fallas en la Presidencia, Esmeralda Britton González en la Vicepresidencia, Kattia Mora Montoya en la primera prosecretaría y Nayuribe Guadamuz Rosales en la segunda prosecretaría. Los otros dos cargos fueron ocupados por Gerald Bogantes Rivera, en la primera secretaría, y Reynaldo Arias Mora, en la segunda secretaría. Todos fueron electos con los 31 votos de la bancada oficialista de Pueblo Soberano, mientras que el bloque opositor obtuvo 26 votos en sus postulaciones. 

La presidenta legislativa, Yara Jiménez Fallas, es abogada y notaria; fue secretaria del Consejo de Gobierno durante la administración de Rodrigo Chaves y fue electa diputada por Cartago. Su llegada a la Presidencia del Congreso la sitúa entre las pocas mujeres que han ocupado ese puesto en la historia legislativa costarricense. 

Esmeralda Britton González, vicepresidenta legislativa, fue presidenta ejecutiva de la Junta de Protección Social entre 2018 y 2025 y ministra de la Mujer y presidenta ejecutiva del Inamu entre 2002 y 2004. Su perfil combina gestión pública, tecnología, transformación digital y experiencia institucional. 

Kattia Mora Montoya, primera prosecretaria, es abogada especializada en Derecho Notarial y Registral, con más de veinte años de experiencia en el ámbito jurídico. También ha sido identificada como pastora evangélica y líder comunitaria en Guayabo de Mora, San José. 

Nayuribe Guadamuz Rosales, segunda prosecretaria, es educadora, psicopedagoga y administradora educativa. Fue directora regional de Educación en Liberia y ministra de Cultura y Juventud durante la administración de Chaves Robles. Electa por Guanacaste, ha planteado como ejes de trabajo el empleo formal, el ordenamiento territorial, las pymes, la salud pública y el desarrollo regional. 

La integración del Directorio de la Asamblea Legislativa de Costa Rica no solo confirma el control político del oficialismo al inicio del período legislativo. También coloca a cuatro mujeres en la conducción inmediata del Congreso, enfrentándolas a una agenda ya definida desde la campaña y respaldada por evidencia institucional. Esta agenda incluye el fortalecimiento del sistema de cuidados, la erradicación de la violencia contra las mujeres, la autonomía económica y la garantía de una participación política libre de agresiones. 

Estos ejes —sustentados en diagnósticos del INAMU, planes de gobierno inscritos ante el TSE y marcos como el PLANOVI— trascienden el ámbito electoral y proponen un desafío concreto en la agenda pública: convertir la mayoría femenina en liderazgo efectivo, en capacidad de gestión parlamentaria y en apertura democrática mediante reformas sostenidas en el tiempo.