Un estudio del Laboratorio de Genética de la Universidad Nacional de Colombia confirmó un inusual fenómeno conocido como superfecundación heteropaternal, documentado en apenas una veintena de casos en el mundo.
Un caso médico extraordinario ocurrido en Colombia ha despertado el interés de la comunidad científica internacional, luego de que se confirmó que unos mellizos nacidos de una misma madre tienen padres distintos, un fenómeno raro en humanos.
De acuerdo con un reportaje de BBC News Mundo, la historia se remonta a 2018, cuando una mujer acudió al Laboratorio de Genética de Poblaciones e Identificación de la Universidad Nacional de Colombia para solicitar una prueba de paternidad para sus hijos, nacidos dos años antes.
Los resultados sorprendieron incluso a los especialistas. Tras llevar a cabo el análisis y repetirlo para descartar errores, los científicos concluyeron que los mellizos compartían la misma madre, pero no el mismo padre.
El estudio fue liderado por el genetista William Usaquén, quien explicó a BBC News Mundo que la prueba se realizó mediante el análisis de “marcadores microsatélites”, una técnica que compara fragmentos de ADN entre madre, hijos y presuntos padres para establecer vínculos biológicos.
Según detalló el medio colombiano El Colombiano en una nota firmada por la periodista Ariadne Agamez Lombana, el procedimiento reveló que uno de los niños coincidía genéticamente con el hombre evaluado, mientras que el otro no presentaba compatibilidad con los mismos marcadores.
Ante la inconsistencia, el análisis se repitió, confirmando el mismo resultado. Esto llevó a los expertos a identificar el caso como superfecundación heteropaternal, un fenómeno que ocurre cuando una mujer libera dos óvulos en un mismo ciclo ovulatorio y estos son fecundados por espermatozoides de diferentes hombres en relaciones sexuales cercanas en el tiempo.
Aunque la ciencia reconoce la posibilidad de este evento, los registros son escasos: apenas se han documentado alrededor de 20 casos en el mundo en publicaciones científicas.
El propio Usaquén señaló que, a lo largo de su carrera, nunca había observado una situación similar de primera mano, lo que resalta la rareza del caso.
Más allá de ser solo una anécdota, este descubrimiento resalta lo complicada que es la biología humana y la relevancia de las pruebas genéticas para resolver casos de parentesco, sobre todo cuando los resultados no coinciden con lo que se esperaba.








