Ocho de cada diez emprendedoras mexicanas afirman haber sentido soledad al tomar decisiones financieras. Un nuevo estudio de BBVA México y Victoria147 muestra que el acceso al crédito es solo una parte del desafío: la incertidumbre, la carga emocional y la falta de redes de apoyo también condicionan el crecimiento de los negocios liderados por mujeres.
Detrás de cada emprendimiento suele hablarse de inversión, ventas o rentabilidad. Mucho menos frecuente es la conversación sobre el costo emocional de dirigir un negocio. Sin embargo, esa dimensión aparece con claridad en el estudio Cerca de las mujeres que mueven la economía, elaborado por BBVA México y la comunidad de emprendedoras Victoria147, que identifica la soledad financiera como una de las principales experiencias compartidas por quienes lideran empresas.
La investigación, desarrollada con la participación de 20.000 integrantes de la comunidad Victoria147 y sustentada en información oficial sobre inclusión financiera y mercado laboral, encontró que el 86,5 % de las emprendedoras ha sentido que enfrenta sola las decisiones relacionadas con el dinero de su negocio. Cuando se les preguntó qué emociones predominaban al administrar sus finanzas, las respuestas más frecuentes fueron incertidumbre, estrés y presión constante.
Aunque estas sensaciones pueden parecer individuales, distintos organismos internacionales advierten que responden a condiciones estructurales. Las mujeres continúan accediendo con mayor dificultad al financiamiento, a redes empresariales y a espacios de mentoría, elementos que resultan determinantes cuando un negocio busca consolidarse o expandirse. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que muchas empresas lideradas por mujeres no fracasan por falta de capacidad, sino porque encuentran mayores obstáculos para acceder al capital, al acompañamiento especializado y a contactos estratégicos.
El estudio de BBVA coincide con esa tendencia. El momento de mayor tensión para las emprendedoras no llega al abrir un negocio, sino cuando deben decidir si invertir para crecer, contratar personal o ampliar sus operaciones. Ese paso implica asumir riesgos financieros en un contexto en el que todavía persisten brechas de acceso al crédito y niveles más bajos de respaldo institucional.
La evidencia internacional muestra que la presión tampoco termina al cerrar la oficina. El emprendimiento femenino suele desarrollarse junto con otras responsabilidades que recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres. El Banco Mundial y ONU Mujeres han documentado que las empresarias continúan dedicando más tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, una carga que limita el tiempo disponible para fortalecer sus empresas, capacitarse o participar en redes de negocios.
Esa realidad también influye en el bienestar emocional. Investigaciones recientes sobre liderazgo empresarial indican que las mujeres emprendedoras presentan niveles más altos de agotamiento y estrés financiero, no por diferencias en sus capacidades de gestión, sino porque administran simultáneamente múltiples responsabilidades económicas y familiares. En ese contexto, el acompañamiento empresarial deja de ser únicamente un servicio financiero para convertirse en un mecanismo que fortalece la toma de decisiones y reduce el aislamiento.
Por ello, uno de los principales aportes del estudio consiste en reconocer que el crecimiento empresarial también requiere escuchar las experiencias de quienes emprenden. La investigación plantea que el acceso al crédito debe complementarse con educación financiera, asesoría especializada, mentoría y redes de apoyo capaces de acompañar en las distintas etapas del negocio.
Las cifras muestran que las mujeres continúan creando empresas, innovando y generando empleo. El desafío consiste ahora en construir ecosistemas en los que no tengan que tomar por sí mismas las decisiones más complejas. Impulsar el emprendimiento femenino no depende únicamente de abrir líneas de financiamiento. También implica crear condiciones para que quienes sostienen esos negocios encuentren respaldo, información y oportunidades para crecer con mayor seguridad.
Referencias
BBVA México. (2026). BBVA México y Victoria147 revelan los desafíos emocionales de las emprendedoras y publican un estudio para ayudarlas a hacer crecer sus empresas. https://www.bbva.com/es/mx/bbva-mexico-y-victoria147-revelan-desafios-emocionales-de-las-emprendedoras-y-publican-estudio-para-ayudarlas-a-hacer-crecer-sus-empresas/
Global Entrepreneurship Research Association. (2024). Global Entrepreneurship Monitor 2023/2024 Women’s Entrepreneurship Report. https://www.gemconsortium.org/
Instituto Mexicano para la Competitividad. (2024). Índice Global de Brecha de Género 2024. https://imco.org.mx/indice-global-de-brecha-de-genero-2024/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2024). Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024. https://www.inegi.org.mx/programas/enif/2024/
México, ¿Cómo Vamos? (2026). Mercado laboral. Cuarto trimestre de 2025. https://mexicocomovamos.mx/wp-content/uploads/2025/11/20260224_PublicacionMCV_Mercado-Laboral_4T2025.pdf
Organization for Economic Co-operation and Development. (2023). The Missing Entrepreneurs 2023: Policies for Inclusive Entrepreneurship. OECD Publishing. https://www.oecd.org/industry/smes/the-missing-entrepreneurs.htm
UN Women. (2024). Women’s Entrepreneurship Accelerator. https://www.we-empower.org/
World Bank. (2024). Women, Business and the Law 2024. https://wbl.worldbank.org/








