La pintora y poeta mexicana Carmen Mondragón participó en la renovación cultural de su país durante la primera mitad del siglo XX. Su obra permaneció durante décadas a la sombra de una biografía dominada por su imagen y sus relaciones sentimentales.

En el México de los años veinte, cuando la Revolución había abierto un período de renovación política y cultural, Carmen Mondragón comenzó a publicar poesía y a desarrollar una pintura que se apartaba de las corrientes dominantes. Conocida como Nahui Olin, participó en los círculos artísticos de la capital, donde su presencia despertó tanto interés como controversia. Su imagen fue reproducida por fotógrafos y pintores, mientras sus libros y cuadros recibían una atención mucho menor que los episodios de su vida privada.

Había nacido en Tacubaya, Ciudad de México, el 8 de julio de 1893, en el seno de una familia acomodada. Su padre, el general Manuel Mondragón, pertenecía a la élite militar mexicana y tuvo una participación controvertida en los acontecimientos políticos de principios del siglo XX. Durante su infancia, Carmen vivió en Francia, donde recibió una educación que incluyó literatura, música y artes plásticas, conocimientos que posteriormente formarían parte de sus intereses creativos.

En 1913 contrajo matrimonio con Manuel Rodríguez Lozano, quien desarrollaría una trayectoria como pintor. Después de vivir en Europa, ambos regresaron a México en 1921, cuando la capital reunía a artistas, escritores e intelectuales interesados en definir nuevas expresiones culturales. En ese ambiente conoció al pintor Gerardo Murillo, conocido como Dr. Atl, con quien mantuvo una relación sentimental y de quien recibió el nombre de Nahui Olin, una expresión náhuatl relacionada con el movimiento y los ciclos del universo.

La adopción de ese nombre coincidió con una etapa de intensa actividad artística. En 1922 publicó Óptica cerebral. Poemas dinámicos, una obra que reúne reflexiones sobre la libertad, el pensamiento, el deseo y las restricciones que condicionaban la vida de las mujeres. Su escritura utilizaba imágenes de la naturaleza y referencias al universo para explorar asuntos que también aparecían en sus pinturas, en particular la relación entre el cuerpo, la identidad y la experiencia personal.

La investigadora Patricia Rosas Lopátegui ha examinado su producción literaria desde la autonomía intelectual femenina y la participación de las escritoras en la modernidad mexicana. En los años siguientes, Mondragón publicó Calinement je suis dedans (1923), À dix ans sur mon pupitre (1924) y Nahui Olin (1927), títulos que muestran una actividad literaria sostenida y un interés por experimentar con diferentes formas de expresión, incluso mediante el uso del francés.

Su pintura siguió una búsqueda igualmente personal. Los paisajes, animales, escenas cotidianas y autorretratos que realizó suelen relacionarse con el arte naíf, por la intensidad de sus colores y la libertad de sus composiciones. En sus cuadros aparece una manera de representar el mundo que no responde a las exigencias académicas de la época y que permite reconocer intereses distintos de los que dominaron los relatos sobre su vida sentimental.

Los autorretratos adquieren especial importancia dentro de esa producción, pues ofrecen una representación construida por la propia artista, en contraste con las fotografías y pinturas realizadas por quienes la observaron desde fuera. Entre estos últimos estuvieron Antonio Garduño y otros creadores vinculados con los círculos culturales mexicanos, cuyas imágenes contribuyeron a difundir su figura pública, aunque también favorecieron una lectura de su trayectoria centrada en su apariencia física.

La Enciclopedia de la Literatura en México documenta, además, su participación en organizaciones artísticas y en iniciativas relacionadas con la educación y los derechos de las mujeres. Estas actividades permiten situarla en un contexto cultural en el que las creadoras buscaban ampliar su presencia pública y obtener reconocimiento por su trabajo, en un país donde las mexicanas todavía no contaban con el derecho al voto en las elecciones federales.

Aunque su presencia en los principales círculos culturales disminuyó con el paso de los años, Mondragón continuó vinculada a la creación artística. En 1934 expuso pinturas en el Hotel Regis y en 1945 participó en una exposición colectiva en el Palacio de Bellas Artes. Durante una etapa posterior de su vida, también impartió clases de dibujo, mientras su producción quedaba progresivamente relegada a las narraciones más difundidas sobre el arte mexicano.

Cuando murió en Ciudad de México, el 23 de enero de 1978, a los 84 años, su nombre seguía asociado principalmente con la vida cultural de los años veinte. La recuperación posterior de sus libros, pinturas y documentos personales ha permitido examinar con mayor amplitud una trayectoria que durante mucho tiempo se había contado a partir de sus relaciones sentimentales, su comportamiento público y las imágenes que otros artistas hicieron de ella.

Una contribución importante a ese proceso fue la exposición Nahui Olin. La mirada infinita, presentada por el Museo Nacional de Arte de México entre junio y septiembre de 2018. La muestra reunió pinturas, dibujos, fotografías y materiales documentales que permitieron estudiar su producción junto con sus intereses literarios, musicales y científicos. Ese mismo año, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires dedicó una publicación a su poesía y a su participación en la modernidad cultural mexicana.

La revisión de su obra permite comprender mejor las tensiones que acompañaron la presencia de las mujeres en los espacios artísticos de principios del siglo XX. Nahui Olin fue retratada y admirada por sus contemporáneos, pero también escribió, pintó, expuso y participó en organizaciones culturales. Recuperar esa producción exige leer sus libros y estudiar sus cuadros con la misma atención que durante décadas han recibido los acontecimientos de su vida privada.

Ilustración de portada: Reporte Índigo, exposición Nahui Olin (2018). La exposición también está documentada por el Instituto Nacional de Bellas Artes de México en su sitio oficial.

Referencias 

Fundación para las Letras Mexicanas. (s. f.). Nahui Olin. Enciclopedia de la Literatura en México. https://www.elem.mx/autor/datos/125567

Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. (2019, 8 de julio). El espíritu libertario de Carmen Mondragón, Nahui Ollin, dejó una huella distintiva en su pintura y su poesía. https://inba.gob.mx/prensa/12581/el-espiritu-libertario-de-carmen-mondragonnahui-ollin-establecio-un-sello-distintivo-en-su-pintura-y-poesia

Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. (2020, 23 de enero). Nahui Olin dominó 12 técnicas pictóricas, escribió poesía, incursionó en la música y practicó el performance. https://inba.gob.mx/prensa/13670/nahui-olindomino-12-tecnicas-pictoricas-escribio-poesia-incursiono-en-la-musica-y-practico-elperformance

Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. (2021). La obra poética de Nahui Olin es de un talento excepcional. https://inba.gob.mx/prensa/15389/efiartes2023

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. (2018, 29 de enero). Nahui Olin, poeta modernista. https://malba.org.ar/sobre-nahui-olin/

Museo Nacional de Arte. (2018). Nahui Olin. La mirada infinita. https://munal.mx/es/exposiciones/nahui-olin

Secretaría de Cultura de México. (s. f.). Carmen Mondragón (Nahui Olin). https://cultura.gob.mx/mexico1900-1950/artistas/detalle/?id=50