En el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas, la organización alertó de que cerca de dos millones de niños y niñas han regresado a sus lugares de origen en Siria en los últimos 18 meses, pero muchas familias encuentran viviendas destruidas, servicios básicos colapsados y riesgos permanentes derivados de más de una década de conflicto.
Casi dos millones de niños y niñas han regresado a sus comunidades de origen en Siria desde finales de 2024, lo que constituye el mayor movimiento voluntario de retorno registrado recientemente a nivel mundial. Sin embargo, Save the Children advirtió que muchas de estas familias están regresando a condiciones que siguen siendo inseguras y precarias, pese al fin de los enfrentamientos que marcaron 14 años de guerra.
Según datos citados por la organización, alrededor de 953.000 niños y niñas forman parte de los más de 1,6 millones de personas refugiadas que han retornado al país desde la transición política de diciembre de 2024. A esta cifra se suman aproximadamente 1,02 millones de niños y niñas desplazados internos que también han regresado a sus zonas de origen.
La organización señaló que el volumen de retornos podría generar la percepción errónea de que las condiciones de vida en Siria ya permiten una recuperación segura y sostenible. No obstante, 15,6 millones de personas continúan necesitando asistencia humanitaria, entre ellas 7,5 millones de niños y niñas.
Las familias que regresan encuentran comunidades profundamente afectadas por años de conflicto, la destrucción de la infraestructura y el deterioro económico. Una encuesta realizada por Save the Children en hogares retornados reveló que casi dos tercios de las familias encontraron sus viviendas dañadas o destruidas, mientras que una proporción similar reportó acceso limitado al agua potable y a la electricidad.
La situación también afecta el acceso a servicios esenciales. Solo el 57 % de los hospitales y el 37 % de los centros de atención primaria continúan plenamente operativos, lo que limita la atención médica disponible para millones de personas que intentan reconstruir sus vidas.
Las niñas y adolescentes enfrentan desafíos particulares durante estos procesos de retorno. Save the Children advirtió que muchas deben recorrer rutas inseguras para asistir a la escuela y enfrentan mayores riesgos de abandono escolar y de matrimonio precoz. Los niños y niñas con discapacidad también enfrentan obstáculos adicionales para acceder a servicios especializados y programas de apoyo.
A estas dificultades se suma la presencia de restos explosivos de guerra. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, la infancia representó el 37 % de las víctimas civiles registradas por municiones explosivas en Siria y el 28 % de las personas fallecidas por esta causa, según datos citados por la organización. Gran parte de estos artefactos permanece en zonas agrícolas y en caminos que las familias utilizan a diario.
La experiencia de Lina, una niña de 12 años, refleja la situación que enfrentan miles de familias. Tras regresar a su localidad de origen con sus familiares, descubrió que tanto su vivienda como su escuela habían quedado reducidas a escombros. La familia terminó regresando al campamento donde había vivido durante los cinco años anteriores.
Jeremy Stoner, director nacional interino de Save the Children en Siria, señaló que muchas familias retornan con la esperanza de ofrecer a sus hijos e hijas una vida más segura tras años de desplazamiento. Sin embargo, advirtió que la ausencia de servicios básicos, de educación, de atención sanitaria y de condiciones mínimas de seguridad impide que numerosos niños y niñas reconstruyan sus vidas.
En el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se conmemora cada 20 de junio, la organización hizo un llamado a las autoridades sirias, a los países de acogida, a las agencias de las Naciones Unidas y a la comunidad internacional para priorizar la recuperación de la infancia. Entre las medidas urgentes señaladas se encuentran la eliminación de municiones explosivas, la reconstrucción de escuelas y centros de salud, el restablecimiento de servicios básicos y la garantía de la documentación civil para los niños y niñas que regresan.
Para Save the Children, el retorno de millones de personas constituye una señal de esperanza, pero también evidencia que el final de un conflicto no implica automáticamente el fin de una crisis humanitaria. La organización advierte que, sin inversiones sostenidas en reconstrucción y protección, una generación entera de niños y niñas corre el riesgo de seguir pagando las consecuencias de una guerra que marcó gran parte de sus vidas.
Referencia
Save the Children. (2026, 18 de junio). Día Mundial de las Personas Refugiadas: se estima que casi dos millones de niños y niñas han vuelto a vivir en “condiciones insoportables” en Siria en los últimos 18 meses. https://www.savethechildren.es/notasprensa/dia-mundial-de-las-personas-refugiadas-se-estima-que-casi-dos-millones-de-ninos-y-ninas








