Perú y Ecuador registran hoy un número creciente de personas que viajan por completo solas por motivos de ocio, un segmento orientado al bienestar y al autodescubrimiento que hoy mueve más presupuesto del que la industria turística tradicional aún le asigna, según datos de la firma de inteligencia turística Mabrian.

El viaje en solitario dejó de ser una excepción en la industria turística para convertirse en una categoría propia de negocio, con hoteles, agencias y aerolíneas diseñando paquetes específicos para un perfil de viajera que decide, planifica y paga su propio itinerario sin depender de la disponibilidad de una pareja o de un grupo de amigas.

Ese crecimiento coincide con datos generacionales más amplios sobre el consumo turístico regional: la Generación Z y los millennials más jóvenes priorizan las experiencias sobre las posesiones materiales y están dispuestos a pagar más por viajes que ofrezcan bienestar, autenticidad y una desconexión digital real, un cambio de prioridades que las mujeres que viajan solas parecen adoptar antes que el resto del mercado turístico.

Destinos como Cusco, Cartagena y Tulum reportan un aumento sostenido de reservas individuales femeninas en alojamientos boutique y experiencias guiadas de bienestar, entre ellas yoga, retiros de silencio y rutas gastronómicas, un cambio que los operadores turísticos de la región atribuyen a mujeres con mayor autonomía económica que planifican su descanso sin esperar a que coincida con la agenda de otra persona.

La industria hotelera más tradicional, históricamente diseñada en torno a la habitación doble y al paquete familiar, todavía no adapta de manera sistemática su oferta a este segmento en crecimiento. Muchas viajeras solas reportan sobrecargos por ocupación individual y la falta de opciones de mesa para una sola persona en restaurantes de alta gama, barreras prácticas que conviven con el discurso público de bienvenida al turismo femenino independiente.

La seguridad personal sigue siendo la variable que más pesa en la decisión de una mujer de viajar sola por América Latina, según coinciden distintos operadores turísticos de la región, lo que ha impulsado la aparición de plataformas y comunidades digitales que comparten de forma colaborativa qué barrios, rutas y horarios se consideran más seguros en cada ciudad, información que ningún ente oficial de turismo centraliza todavía de forma pública y verificada.

Ese vacío de información oficial ha convertido a las propias viajeras en la fuente más confiable del sector. Reseñas, grupos privados y perfiles especializados en turismo femenino solitario terminan supliendo, con el conocimiento acumulado de la propia experiencia, una función que en cualquier otro segmento turístico correspondería a un ministerio o a una cámara de comercio.

El aeropuerto, la estación de autobuses y la primera hora de llegada a una ciudad desconocida siguen siendo, según coinciden estas mismas comunidades digitales, los momentos de mayor vulnerabilidad para una viajera sola, un tramo específico del viaje que ninguna aplicación de reservas hoteleras ni ningún paquete turístico tradicional cubre todavía con información de seguridad verificada y actualizada en tiempo real.

Agencias boutique especializadas en viajeras solas empiezan a surgir en Cusco, Oaxaca y Cartagena, ofreciendo desde el diseño del itinerario hasta el acompañamiento puntual en los tramos identificados como más riesgosos, un modelo de negocio que demuestra que existe demanda real dispuesta a pagar por seguridad, aunque sigue siendo una solución de mercado privada y no aún una política pública de turismo seguro.

Ningún ministerio de turismo de la región publica todavía un mapa oficial de seguridad diferenciado por género. La información que hoy usan miles de viajeras para decidir su ruta proviene casi en su totalidad de otras mujeres que ya recorrieron ese mismo camino: una base de datos informal que ningún gobierno ha intentado sistematizar ni respaldar oficialmente.

Referencias

Mabrian. (2026). Análisis de tendencias del turista que viaja solo en Perú y en Ecuador. https://www.mabrian.com

Revista Mercado. (2026). Cómo viaja la generación Z: experiencias, bienestar y desconexión digital. https://revistamercado.do