Yesenia tenía claro que su futuro era enfermería o cosmetología, las opciones que su entorno esperaba de ella; sin embargo, un curso de programación en su colegio de Lima le mostró algo nuevo y desafiante: el acceso al STEM. Su historia ilustra un patrón que los datos regionales confirman con precisión: las niñas y los niños rinden igual en ciencias y matemáticas, pero el interés de las niñas por estudiar tecnología se desploma justo en la adolescencia.
Yesenia estudiaba en el Centro de Educación Básica Alternativa Manuel Scorza, en Lima, cuando su profesor de Ciencia, Tecnología y Salud le habló de un programa llamado #MásChicasTec, parte de la iniciativa Skills for Girls que UNICEF impulsa en Perú para acercar a niñas y adolescentes a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. «Antes pensaba en seguir enfermería o cosmetología, lo que suele esperarse de una mujer», contó. «Pero gracias a este curso de programación descubrí que es a lo que me quiero dedicar, sin importar lo que digan los demás». Pasó una entrevista virtual durante la pandemia, fue seleccionada con beca y más tarde participó en una segunda promoción del programa, donde lideró un equipo que bautizó como Girls in Tech para resolver, en una hackatón con apoyo de Falabella.com, un reto de mejora del aplicativo móvil de la empresa.
Lo que Yesenia atravesó cuenta con respaldo estadístico a nivel regional. El informe PISA de la OCDE encontró que, a los 15 años, niños y niñas obtienen resultados similares en las pruebas de ciencias y matemáticas, pero solo el 28% de los adolescentes varones mexicanos manifiesta interés en estudiar ciencias o ingeniería, frente a apenas el 9% de las adolescentes mujeres. En Argentina, una encuesta de U-Report realizada en 2021 encontró que más de 6 de cada 10 jóvenes mujeres expresaban interés por temas de ciencia y tecnología, pero las mujeres representan solo el 34% de las y los estudiantes universitarios de carreras STEM en el país, pese a ser mayoría en el sistema universitario en su conjunto. La caída no se debe a falta de capacidad ni a falta de interés inicial. Ocurre en el tramo que va del interés declarado en la adolescencia hasta la decisión de cursar la carrera.
En Perú, esa caída tiene un dato aún más preciso. La Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria registra que el 32% de las personas egresadas de carreras STEM en el país son mujeres, pero apenas el 8% de quienes trabajan como programadoras lo son. Entre la formación y el ejercicio profesional, la brecha se cuadruplica. Chicas en Tecnología, organización fundada en Argentina en 2015 que ahora opera en 15 países de la región, documenta esa misma dinámica desde otro ángulo: solo el 6% de las aplicaciones que las personas usan a diario fueron creadas por mujeres, y el interés de las adolescentes argentinas de entre 11 y 14 años en formarse para carreras tecnológicas cae a apenas el 10%.
Las explicaciones que ofrecen las organizaciones que trabajan directamente con adolescentes se centran más en la socialización temprana que en la capacidad. Chicas en Tecnología describe el problema como un círculo vicioso: la escasa presencia de mujeres en el sector reduce los modelos a seguir disponibles para las niñas, y esa falta de referentes vuelve más difícil que las siguientes generaciones se imaginen a sí mismas en ese campo. «Es un círculo vicioso», señala la organización en sus materiales de difusión. «La escasa presencia de mujeres en ese ámbito ofrece menos modelos a seguir para las niñas y los jóvenes y, a su vez, reduce las posibilidades de superar los obstáculos en las trayectorias de quienes estudian y trabajan en ese campo».
Para Yesenia, el obstáculo no fue solo la falta de modelos, sino también la carga de cuidado que su familia esperaba que asumiera. Tuvo que trabajar como niñera durante un periodo de su adolescencia, una experiencia que ella misma describió como difícil para alguien de su edad. Cuando decidió retomar sus estudios, su propia familia le dijo que no volvería a estudiar. «Pero yo les demuestro que no importa qué edad tenga, estoy estudiando», respondió. La Encuesta Nacional Demográfica y de Salud Familiar de Perú de 2022 confirma que esa carga no es anecdótica: el 42,1% de las adolescentes de 15 a 19 años que interrumpen sus estudios en el país lo hace por razones económicas y familiares ligadas en buena parte al trabajo doméstico y de cuidados, una cifra prácticamente idéntica a la de las adolescentes más jóvenes.
Programas regionales como Conectadas, desarrollado por Chicas en Tecnología junto con Mercado Libre desde 2021, apuestan por intervenir justo en ese tramo crítico entre los 14 y los 18 años, antes de que la decisión vocacional se cierre. El programa, que opera en Argentina, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay sin requerir conocimientos previos, capacita a las adolescentes en pensamiento digital, análisis de datos y desarrollo de proyectos de impacto durante seis semanas. La apuesta no es enseñarles a programar desde cero como un fin en sí mismo, sino mostrarles, en el momento exacto en que el interés empieza a apagarse, que ese campo también les pertenece.
Referencias
Chicas en Tecnología (CET). Datos sobre la representación femenina en aplicaciones y programas de formación. https://chicasentecnologia.org/
Infobae. (2022, 21 de marzo). ¿Cómo es el programa que alienta a más adolescentes a acercarse a la programación y la tecnología? https://www.infobae.com/educacion/2022/03/21/como-es-el-programa-que-alienta-a-que-mas-adolescentes-se-acerquen-a-la-programacion-y-la-tecnologia/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía / OCDE. Informe PISA, interés vocacional en ciencias e ingeniería por género en México.
Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU). Datos sobre el egreso de mujeres de carreras STEM y su participación en la programación en Perú.
U-Report Argentina. (2021). Encuesta sobre el interés de las mujeres jóvenes en la ciencia y la tecnología.
UNICEF Argentina & Chicas en Tecnología. (2023, 27 de abril). Las niñas y adolescentes tienen el poder de crear soluciones innovadoras. https://www.unicef.org/argentina/comunicados-prensa/las-ninas-y-adolescentes-tienen-el-poder-de-crear-soluciones-innovadoras
UNICEF Perú. Nuevos códigos. El camino de una adolescente peruana en programación web hacia un futuro más seguro. https://www.unicef.org/peru/blog/historia-nuevos-codigos-camino-joven-peruana-programacion-hacia-futuro-mas-seguro
UNICEF Perú. Encuesta Nacional Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2022: datos sobre la interrupción de los estudios en adolescentes.








