ONU Mujeres plantea que el mayor evento deportivo del planeta puede generar beneficios más allá de las canchas. La organización sostiene que el Mundial Masculino de la FIFA 2026 representa una oportunidad para ampliar la participación económica de las mujeres en sectores como el turismo, el emprendimiento, el empleo y el liderazgo.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya comenzó. Estados Unidos, México y Canadá reciben el torneo más grande de la historia, con 48 selecciones participantes y millones de personas movilizándose entre sedes, hoteles, aeropuertos, restaurantes y centros de entretenimiento. Sin embargo, para ONU Mujeres, el impacto del campeonato no debe medirse únicamente por la asistencia a los estadios ni por los ingresos derivados del turismo, sino también por su capacidad de generar oportunidades económicas más inclusivas.
La organización considera que los grandes eventos deportivos pueden convertirse en plataformas para impulsar la igualdad de género cuando incorporan acciones deliberadas que favorezcan la participación de las mujeres en la actividad económica. Esto implica ir más allá de la representación simbólica y garantizar que las mujeres accedan a empleos, contratos, espacios de liderazgo y oportunidades empresariales vinculados a la organización y al desarrollo del torneo.
El Mundial movilizará inversiones millonarias en infraestructura, transporte, tecnología, seguridad, hotelería, gastronomía y servicios. Cada una de estas áreas genera demanda de mano de obra y de contratación de proveedores. Para ONU Mujeres, uno de los principales desafíos consiste en evitar que las mujeres queden concentradas únicamente en ocupaciones tradicionalmente feminizadas y en ampliar su participación en sectores en los que históricamente han tenido menor presencia.
La discusión cobra relevancia porque las brechas de género en el mercado laboral persisten en gran parte de América Latina y el Caribe. Aunque la participación femenina en la educación superior ha crecido sostenidamente en las últimas décadas, las mujeres continúan enfrentando mayores obstáculos para acceder a puestos de liderazgo, obtener financiamiento para sus negocios y participar en espacios de toma de decisiones económicas.
Desde esa perspectiva, el Mundial representa una oportunidad para impulsar medidas que fortalezcan la autonomía económica de las mujeres. ONU Mujeres destaca la importancia de promover procesos de contratación inclusivos, ampliar la participación de empresas lideradas por mujeres en las cadenas de suministro y fortalecer programas de formación que permitan acceder a nuevas oportunidades laborales derivadas del evento.
El emprendimiento constituye otro de los ámbitos en el que podrían generarse beneficios significativos. Millones de visitantes requerirán servicios de hospedaje, alimentación, transporte, actividades culturales y productos locales. La organización considera que las pequeñas y medianas empresas dirigidas por mujeres pueden desempeñar un papel relevante en este ecosistema económico si cuentan con acceso a financiamiento, capacitación y redes de negocios que les permitan aprovechar la demanda asociada al torneo.
La dimensión económica también se extiende al legado que el campeonato dejará al término de este. ONU Mujeres sostiene que los grandes eventos deportivos tienen el potencial de fortalecer capacidades empresariales, ampliar redes profesionales y generar experiencia laboral que continúe aportando beneficios tras el cierre de la competición. Por ello, las políticas de igualdad deben incorporarse desde la etapa de planificación y no limitarse a acciones puntuales durante el desarrollo del evento.
La organización subraya, además, que la participación de las mujeres debe reflejarse en los espacios en los que se toman decisiones. La planificación de inversiones, la definición de estrategias de desarrollo local y la gestión de programas vinculados al Mundial pueden beneficiarse de una mayor presencia femenina en cargos directivos y en los órganos de gobierno.
Este enfoque responde a una visión más amplia del papel del deporte como motor del desarrollo. Para ONU Mujeres, los eventos deportivos internacionales ofrecen una oportunidad para acelerar transformaciones sociales y económicas cuando se articulan con objetivos de inclusión y sostenibilidad. En ese sentido, el Mundial de 2026 puede convertirse en un laboratorio para demostrar que el crecimiento económico asociado a los grandes espectáculos deportivos también puede contribuir a reducir brechas históricas.
El desafío consiste en traducir ese potencial en resultados concretos. Las inversiones, el turismo y la generación de empleo ya están en marcha. La diferencia estará en si los beneficios alcanzan de manera efectiva a las mujeres o si reproducen las desigualdades que persisten en numerosos sectores de la economía. Para ONU Mujeres, el legado más importante del Mundial no dependerá únicamente de los resultados deportivos, sino de la capacidad de construir oportunidades más inclusivas para quienes históricamente han enfrentado mayores barreras para participar plenamente en la actividad económica.
Referencias
ONU Mujeres América Latina y el Caribe. (2026, junio). ¿Por qué el Mundial Masculino de 2026 es una oportunidad para la igualdad de género? ONU Mujeres. https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2026/06/por-que-el-mundial-masculino-de-2026-es-una-oportunidad-para-la-igualdad-de-genero
Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). (2026). FIFA World Cup 2026. FIFA. https://www.fifa.com
ONU Mujeres. (2024). El empoderamiento económico de las mujeres. ONU Mujeres. https://www.unwomen.org/es/what-we-do/economic-empowerment








