Una investigación con 2.035 trabajadoras asalariadas de doce países latinoamericanos encontró que los síntomas menopáusicos más intensos se relacionan con una menor satisfacción laboral y calidad de vida en el trabajo.
La menopausia suele abordarse desde la atención médica, pero sus efectos sobre la vida laboral han recibido menos atención. Los sofocos, las alteraciones del sueño, el cansancio y las dificultades de concentración pueden coincidir con jornadas exigentes, responsabilidades familiares y períodos importantes de desarrollo profesional. Aunque muchas mujeres atraviesan esta etapa sin experimentar dificultades significativas en su empleo, otras necesitan atender síntomas que afectan su bienestar cotidiano y que pocas veces encuentran reconocimiento en las políticas de salud laboral.
Una investigación publicada en Maturitas, correspondiente a mayo de 2026, aporta evidencia sobre esta relación en América Latina. El estudio REDLINC XIII examinó a 2.035 trabajadoras asalariadas de entre 40 y 60 años, atendidas en 30 centros de salud de doce países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana. Los datos se recopilaron entre junio de 2024 y enero de 2025.
La investigación fue encabezada por María Soledad Vallejo y Juan Enrique Blümel, junto con especialistas de instituciones médicas y académicas de la región. Inicialmente participaron 3.523 mujeres, pero el análisis sobre el bienestar laboral se centró en aquellas que tenían empleos asalariados. Por esa razón, sus resultados no pueden extrapolarse directamente a las trabajadoras autónomas ni a quienes realizan labores domésticas y de cuidado sin remuneración.
Mediante instrumentos de evaluación clínica y laboral, el equipo evaluó la intensidad de los síntomas menopáusicos, la satisfacción laboral y la calidad de vida relacionada con el trabajo. Las participantes con síntomas graves presentaron puntuaciones significativamente inferiores en todos los ámbitos evaluados por las escalas de satisfacción laboral y de calidad de vida ocupacional.
Los modelos estadísticos finales explicaron el 13,3 % de la variabilidad observada en la satisfacción laboral y el 18,7 % en la calidad de vida relacionada con el trabajo. La intensidad de los síntomas mostró una asociación negativa importante, aunque también intervinieron factores como el nivel educativo, la actividad física, las enfermedades coexistentes y determinadas características personales y de salud.
Estos resultados requieren una interpretación cuidadosa. El estudio es transversal, por lo que identifica asociaciones en un momento determinado, pero no demuestra que la menopausia sea la causa directa de una menor satisfacción laboral. Tampoco permite establecer cuántas mujeres abandonan sus puestos de trabajo, reducen su jornada laboral o pierden oportunidades profesionales como consecuencia de los síntomas.
La investigación sí muestra que el bienestar laboral durante esta etapa merece atención específica. Una trabajadora que experimenta sudoración intensa en un espacio mal ventilado, dificultades para descansar entre turnos o alteraciones persistentes del sueño puede encontrar obstáculos diferentes de los que enfrenta otra mujer con mayor autonomía sobre su horario y mejores posibilidades de atención sanitaria.
Las condiciones laborales también deben examinarse desde las desigualdades de género. Las responsabilidades domésticas y de cuidado pueden limitar las oportunidades de descanso y de atención médica, mientras que la inseguridad económica reduce el margen para solicitar permisos o modificar horarios. Estas circunstancias son relevantes para comprender la experiencia de las mujeres, aunque REDLINC XIII no permite medir por sí solo el efecto específico de todas ellas.
La Organización Internacional del Trabajo abordó esta relación en junio de 2026, durante una actividad dedicada a la menopausia y el empleo. El organismo advirtió de que los síntomas pueden relacionarse con ausencias, dificultades para mantener el rendimiento habitual y decisiones de reducción o abandono de la actividad laboral. También destacó la importancia de considerar la salud de las trabajadoras de mediana edad en las políticas de igualdad y de permanencia en el empleo.
A las condiciones materiales se añade la dificultad de comunicar las necesidades de salud. Una investigación estadounidense, publicada en octubre de 2026 por la Society for Women’s Health Research y The Fuchsia Tent, basada en 1.110 mujeres empleadas, encontró que el 53 % de las mujeres con síntomas se sentía cómoda hablando de la menopausia con sus superiores, pero solo el 21 % lo había hecho. La diferencia sugiere que la disposición declarada para conversar no siempre se traduce en una comunicación efectiva dentro de las organizaciones.
Estos resultados corresponden a Estados Unidos y no describen automáticamente la situación latinoamericana. Sin embargo, aportan elementos para examinar cómo los estereotipos sobre la edad, las expectativas de desempeño y la confidencialidad de la información médica pueden influir en las decisiones de las trabajadoras.
Las respuestas institucionales no requieren tratar la menopausia como una incapacidad ni establecer medidas idénticas para todas. En determinados puestos puede ser pertinente revisar la ventilación, las posibilidades de descanso, el acceso al agua potable o la flexibilidad para acudir a consultas médicas. En otros casos, bastará con garantizar que los mecanismos habituales de salud laboral respondan a las necesidades individuales, sin exigir una exposición innecesaria de información personal.
La Society for Women’s Health Research ha recomendado revisar los beneficios y los recursos ya disponibles antes de crear programas específicos. Su propuesta incluye mejorar la comunicación sobre servicios médicos, permisos, opciones de flexibilidad y procedimientos para solicitar apoyo. También plantea que los responsables deben contar con herramientas para atender situaciones de salud sin recurrir a prejuicios sobre la capacidad profesional.
En América Latina, el estudio REDLINC XIII proporciona una base para ampliar esta discusión, especialmente porque documenta una asociación entre síntomas menopáusicos y bienestar laboral en una muestra multinacional. Sus límites metodológicos obligan a continuar investigando las diferencias entre ocupaciones, las condiciones de contratación y las experiencias de mujeres que permanecen fuera del empleo asalariado.
Reconocer estas necesidades en la salud laboral supone atender las condiciones concretas en las que trabajan las mujeres, sin convertir una etapa de la vida en un criterio para cuestionar su competencia, restringir sus responsabilidades o limitar su desarrollo profesional.
Referencias
Organización Internacional del Trabajo. (2026, 19 de junio). Menopause at work: Addressing productivity loss, talent retention and gender equality. https://www.ilo.org/resource/news/menopause-work-addressing-productivity-loss-talent-retention-and-gender
Society for Women’s Health Research. (2026, 30 de septiembre). EMPACT Menopause study report. https://swhr.org/resources/empact-menopause-report/
Society for Women’s Health Research. (2026, 1 de octubre). For years, we’ve been told talking about menopause at work will fix the problem. New evidence shows it won’t. https://swhr.org/for-years-weve-been-told-talking-about-menopause-at-work-will-fix-the-problem-new-evidence-shows-it-wont
Society for Women’s Health Research. (2026, 1 de octubre). Menopause at work: From echo chamber to mainstream practice, a report. https://swhr.org/resources/menopause-at-work-from-echo-chamber-to-mainstream-practice-a-report
Vallejo, M. S., Blümel, J. E., Chedraui, P., Matsumura-Kasano, J., Meza, P., Monterrosa-Castro, Á., Ñañez, M., López, M., Ojeda, E., Rey, C., Ribeiro Valadares, A. L., Rodríguez-Vidal, D., Rodrigues, M. A. H., Saavedra, J., Salinas, C., Sosa, L., Tserotas, K., Acuña-San Martín, M., Aguirre, M. S., … Gutiérrez-Crespo, H. (2026). Severity of menopausal symptoms is associated with lower work-related quality of life and job satisfaction in midlife Latin American women: REDLINC XIII. Maturitas, 208, 108918. https://doi.org/10.1016/j.maturitas.2026.108918








