Las mujeres representan un tercio del empleo agrícola mundial, pero controlan apenas el 12,6% de la tierra que trabajan, una desproporción que el Banco Interamericano de Desarrollo identifica como una de las causas menos discutidas de la pobreza rural en América Latina.

Sin título de propiedad, una agricultora no puede ofrecer su parcela como garantía para un préstamo, no figura en los censos que determinan quién recibe subsidios agrícolas y queda fuera de las decisiones que su propia comunidad toma sobre el uso de la tierra, tres consecuencias que se acumulan y rara vez aparecen juntas en el debate público sobre seguridad alimentaria.

Del total de ayudas destinadas a la agricultura, la silvicultura y la pesca en el mundo, las mujeres reciben apenas el 10%, pese a que un tercio del empleo femenino global corresponde al sector agrícola, de acuerdo con cifras que UNDP Climate Promise retoma de distintos estudios sobre el acceso a recursos productivos.

Angélica Valbuena, emprendedora colombiana que cultiva hortalizas orgánicas con el respaldo de la Fundación Microfinanzas BBVA, forma parte del 57% de las personas emprendedoras que atiende esa fundación en cinco países de la región y que son mujeres, un porcentaje que contrasta con la escasa proporción de ellas que figuran como propietarias formales de la tierra que cultivan.

Las mujeres que sí logran acceder a recursos agrícolas en igualdad de condiciones que los hombres buscan de forma sistemática nuevas fuentes de agua, alternativas frente a la sequía y variedades de cultivo distintas, según un estudio del Banco Mundial citado por la Fundación Microfinanzas BBVA, que además documenta que su participación en las decisiones colectivas sobre el uso de la tierra se traduce en una gestión más sostenible del suelo.

El propio Banco Mundial calcula que cerrar esa brecha de acceso podría elevar entre 20% y 30% el rendimiento de las explotaciones lideradas por mujeres, sacar de la inseguridad alimentaria a entre 100 y 150 millones de personas y reducir en 2,1 gigatoneladas las emisiones globales de dióxido de carbono para 2050, una cifra que sitúa la reforma agraria con enfoque de género no como una reivindicación de derechos aislada, sino como una política climática con impacto medible.

Costa Rica y Uruguay son, según un análisis publicado en la revista Frontera Norte, de los pocos países de la región donde las políticas de cuidado infantil se conciben con un enfoque de derechos que también contempla la participación económica femenina en zonas rurales, mientras que en la mayoría de los demás países esas políticas siguen diseñadas de forma aislada, sin conectar el acceso a la tierra con el tiempo disponible que una mujer necesita para trabajarla de forma sostenida durante todo el ciclo agrícola.

El financiamiento verde con enfoque de género que hoy ofrecen algunas fundaciones privadas en la región, como el que recibió Valbuena en Colombia, sigue siendo una excepción dentro de un sistema financiero agrícola diseñado en su mayoría sin considerar que quien solicita el crédito puede no tener, por su género, un título de propiedad que presentar como garantía.

La brecha se agrava en comunidades indígenas y campesinas donde la tenencia de la tierra sigue un régimen colectivo o consuetudinario, un modelo que en varios países de la región no reconoce a la mujer como titular incluso cuando es ella quien trabaja la parcela a diario, lo que la deja fuera tanto de los programas estatales de titulación individual como de los mecanismos de crédito diseñados para propietarios formales.

Ningún banco de desarrollo de la región ha fijado todavía una meta cuantificable de titulación de tierra a nombre de mujeres rurales como condición para desembolsar sus líneas de crédito agrícola, la misma ausencia que Angélica Valbuena sorteó gracias al acompañamiento puntual de una fundación privada, pero que miles de agricultoras en condiciones similares a las suyas siguen enfrentando sin ese respaldo.

Referencias

UNDP Climate Promise. (s.f.). ¿Qué relación existe entre la igualdad de género y el cambio climático? https://climatepromise.undp.org/es/news-and-stories/que-relacion-existe-entre-la-igualdad-de-genero-y-el-cambio-climatico

Fundación Microfinanzas BBVA. (2022, 9 de marzo). El impacto del cambio climático aumenta la desigualdad de género, la migración femenina y la pobreza de las mujeres. https://www.fundacionmicrofinanzasbbva.org/el-impacto-del-cambio-climatico-aumenta-la-desigualdad-de-genero-la-migracion-de-las-mujeres-y-su-pobreza/

Frontera Norte. (2017). Políticas de cuidado infantil en América Latina. https://www.scielo.org.mx/pdf/fn/v29n58/0187-7372-fn-29-58-00025.pdf